Cuentan que cuando Dios creó el mundo dejó sus dedos en las tierras gallegas y así se formaron las rías.

El archipiélago de las islas Cíes está formado por tres islas principales: la isla del Norte o de Monte Agudo, la isla del Monte Faro, o Centro y la isla Sur o San Martiño, y otros pequeños islotes.
Las tres islas son montañosas con una cara oeste abrupta, con acantilados casi verticales de más de 100 metros y numerosas cuevas (furnas) formadas por la erosión del mar y el viento. La cara este tiene laderas algo más suaves cubiertas por bosques y matorral y se encuentra protegida de los vientos atlánticos, lo que permite la formación de playas y dunas.
Las islas no están habitadas por lo que conservan su belleza natural. Puede hacer senderismo por las rutas señaladas por sus bosques y montes con visitas a observatorios ornitológicos, faros marítimos, restos arqueológicos, miradores de belleza indescriptible y nueve playas de finísima y blanca arena con aguas cristalinas y otras tantas calas perdidas. Poseen historia medieval en el interior ya que se localizan los restos de los monasterios de San Estevo y el de San Martiño.
Historia de piratas
Como toda la costa gallega, durante la Edad Media sufrió los ataques de los piratas normandos. El propio Julio César en persona llegó hasta estas islas para luchar contra el aguerrido pueblo Herminio. Estos celtas plantaron cara al poderoso romano en las blancas arenas de las Cíes. Aunque históricamente este episodio es confuso, lo cierto es que estos islotes ya eran conocidos como islas Casitérides por los romanos. Excavaciones modernas han sacado a luz todo tipo de restos, tanto de cerámica romana como celta.
Con la construcción del Monasterio de San Estevo en la Isla do Faro y del de San Martiño, las islas se vuelven a poblar hasta la llegada nuevamente de los piratas, entre ellos, el famoso Drake que recaló en la isla y asoló gran parte de la Ría de Vigo. A partir de 1700 y debido a estas contínuas incursiones piratas y las posteriores francesas e inglesas, la isla se queda vacía. Todavía hay quién está convencido que en las islas tiene que haber un fabuloso tesoro en los lugares más recónditos. La posición estratégica era idónea para estos bandidos como base de operaciones para posteriores ataques a las costas gallegas o de Portugal.
Otro sumergible muy especial pasó por estas aguas: el literario del Capitán Nemo, de la famosísima novela de Julio Verne “20.000 leguas de viaje submarino”.
Este visionario escritor imaginó que los tripulantes del Nautilius escondían el tesoro de Rande en esta bahía, como depósito para sus gastos. Este capítulo tiene una base histórica real; la derrota y hundimiento en 1702 de la flota española en la ría de Vigo. Estos galeones llevaban el cargamento más valioso venido a España desde el descubrimiento de América. El propio Julio Verne quiso conocer en persona en 1878 los parajes que inspiraron esta parte de su conocida obra literaria y visitó las aguas próximas a las Cíes que esconden este fabuloso tesoro de la Indias.
Situación medioambiental
En 1980 fueron declaradas Parque Natural y hoy en día pertenecen al Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia junto con los archipiélagos de Ons, Sálvora y Cortegada. Su visita está reservada a 2.200 personas diarias.
A pesar de la protección del archipiélago, éste se ve afectado, como el resto del parque y toda la costa gallega, por la preocupante contaminación existente. Una importante actividad industrial, los emisarios submarinos y el puerto comercial y deportivo de Vigo, con el intenso tráfico que genera, hacen que la ría y la zona estén contaminadas por metales pesados. Muchas de estas playas pierden arena a excesiva velocidad.
A los pocos días del hundimiento del petrolero Prestige, el director de Parques Nacionales reconoció que, en una primera oleada, el 85% del parque nacional resultó afectado. Con posteriores oleadas, la cifra llegó al 90%. Las islas que forman el parque fueron la barrera natural que frenó la entrada del fuel en las Rías Bajas.
El impacto no solo afectó al medio ambiente, sino que tuvo importantes consecuencias económicas y sociales. Esto generó la mayor respuesta social al hundimiento de un petrolero en Galicia.
Las imágenes más espectaculares que nos llegaron fueron las de los acantilados y las aves afectadas, pero también se vieron afectados los mamíferos marinos y toda la cadena trófica marina, desde el placton, que morirá por la ausencia de luz o envenenado, hasta el resto de la pirámide, que padecerá los efectos directos del fuel y la falta de alimento.
Las tareas de limpieza también supusieron un atentado al medio natural por la forma incorrecta en que se realizaron, arrastrando todo ser vivo que quedaba en las rocas, las crías de moluscos en los arenales e invadiendo los lugares de nidificación y alimentación de las aves.
A los 6 meses del desastre, el Ministerio de Medio Ambiente reconocía que el 52% de las playas del parque natural seguían afectadas por capas enterradas de fuel. Un año después seguían afectados los fondos marinos con la desaparición de importantes bosques de algas, playas, dunas y acantilados, calificándose de "grave" la situación.
El tiempo pasa y la noticia ya no ocupa las primeras páginas, pero continúa habiendo aves rociadas de petróleo en los centros de recuperación, la regeneración medioambiental es muy lenta y el impacto social en el empleo continúa. Falta por saber cuáles serán a medio y largo plazo las consecuencias en la cadena alimentaria para la especie humana.
Se calcula en décadas el tiempo para que los ecosistemas costeros y marítimos puedan recuperarse, si bien la recuperación nunca será completa.
Ruta turística
Ruta del Faro-Esta ruta nos llevará por las islas de Monteagudo y del Faro en un recorrido donde se mezclan perfectamente la historia, el paisaje y la naturaleza.
Llegada a la Isla al muelle de Rodas, al lado de la playa del mismo nombre y que une las dos islas. El complejo dunar de Figueiras-Muxieiro posee especies de flora endémica, hoy ya desaparecidas en el resto de la costa como la camariña.
Comenzamos nuestro paseo atravesando el puente que forma el Lago. Este lago salado, abierto al mar por la escollera que cruza el puente, forma el ecosistema ideal para que muchas especies de fauna lo habiten, pudiéndose ver en sus cristalinas aguas incluso pulpos.
Paramos en el Observatorio de Aves que se encuentra muy cercano al Faro. Desde allí, contemplamos todo el acantilado con miles de gaviotas y cormoranes en una visión de la que difícilmente nos olvidaremos.
El Faro se encuentra a 187 metros de altitud y sirve de guía, junto con el de Silleiro, para la navegación por estas transitadas aguas. Desde su base podemos contemplar , en días claros, una estupenda panorámica de las Rías Bajas. Por un lado, cabo Silleiro y el lejano Monte de Santa Tecla. Hacia el otro, la vecina isla de Ons y la Península del Morrazo. Si hemos elegido el anochecer para hacer la ruta podemos maravillarnos con la puesta de sol desde este punto.
Acabamos nuestra ruta con un merecidísmo baño en la Playa de Rodas, extenso arenal que une las dos islas con una finísima blanca arena.
Ruta de la Isla Norte- En la Isla Norte o de Monteagudo se encuentra el muelle de Rodas. Muy cerca de él, en las proximidades de la capilla de la Virgen del Carmen, podemos ver un monolito dedicado a Franco.
La ascensión comienza a través de las dunas de Muxeiro y la playa nudista de Figueiras, pequeño arenal que se convierte en un paraíso naturista dentro de las islas.
En nuestro camino por la costa nos encontraremos O Bufardo, un misterioso lugar lleno de rocas donde el mar forma pequeñas lagunas. El viento ha erosianado esas rocas y ha condicionado el crecimiento de los árboles, modelando unas caprichosas formas que no dejarán de sorprendernos.
Despues de pasar O Cabalo, El Alto de Monteagudo nos espera en la cumbre con su faro. Desde allí, podemos contemplar la cara occidental de las islas, abrupta y llena de pequeñas cuevas, en contraste con la cara del interior de la Ría, ocupada por la Playa de Rodas.
Camping
Ubicado en el Parque Natural de las Islas Cíes, Ría de Vigo.
Para acceder: barcos diarios cada hora desde Vigo, Cangas y Moaña (12€ ida y vuelta).
Verano y Semana Santa.
Servicios: Duchas, bar-restaurante, pequeña tienda de comestibles y todas las comodidades en un camping perfectamente integrado con la naturaleza. En la isla no existen medios de transporte y el muelle donde nos deja el barco está aproximadamente a 2 Km del camping. Si venimos cargados, es recomendable buscar alguna de las carretillas preparadas al efecto.
Izaskun Pérez


¡Qué bella es la costa gallega!. Acabo de terminar de ver el Telediario tercera edición de TVE, el cual nos informaba de la desgraciada actualidad de un suceso mencionado por la autora. Según narraba la notica, expertos llevaban haciendo pruebas desde Marzo del presente año, con el fín de ver si el fatídico "Prestige" seguía filtrando fuel a nuestras queridas aguas. Al parecer, el estudio a demostrado que el petrolero, a pesar del sellaje al que fué sometido, sigue envenando Galicia y por tanto a España. Esperemos que se solucione de alguna forma esto, aunque el daño ecológico ya está hecho. Quizá algún día el corazón de la "Costa da Morte" vuelva a latir y así, Galicia brillara con todo su explendor, y este no será ensombrecido por algún buque hijo de la Gran Bretaña.
Gracias.
Me ha encantado esta página en la que se ha descrito a las Islas Cíes como un paraje exótico.
Han sufrido mucho estas islas pero poco a poco se han ido recuperando para seguir mostrando su belleza.
Izaskun Pérez, has hecho un buen trabajo, yo he estado en las Cíes y has dado buena información a los lectores.
Hola, me gusta todo lo que se publica sobre las Islas Cíes. Siempre he considerado este lugar como el fondo de pantalla de mi vida, por las muchas horas que he pasado frente a ellas, en las playas de Vigo, y las amo.
amigos quisiera pedir que embiaran otros parages mas llamativos para mi coleccion gracias hasta pronto
dios no dejo sus dedos
lo de la islas delos dioses es pura mentira
eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
mentirosos