Otra forma de viajar
Cada semana tratamos de acercaros lugares con los que siempre hayáis soñado y aportaros una visión particular y distinta sobre ellos. En esta ocasión no quiero mostraros maravillosas playas, inolvidables monumentos o un buen concierto, quiero ofreceros la posibilidad de viajar sin dar la espalda a la realidad, enfrentándoos cara a cara con ella. África, Perú, Chile, verano, invierno…vosotros elegís el momento y el lugar al queréis tender vuestra mano.
La UNESCO ha puesto en marcha un programa de voluntariado joven que permite visitar prácticamente cualquier rincón del mundo. Los requisitos son mínimos: la estancia será de un mínimo de dos semanas y podrá alargarse hasta los doce meses, la edad de los voluntarios deberá encontrarse entre los 18 y 25 años (a pesar de que las excepciones podrán ser revisadas). Se llevan acabo actividades relacionadas con la reconstrucción, con la educación infantil y con la cultura…Las posibilidades son infinitas, el programa se adapta a tus necesidades y gustos permitiéndote ayudar en aquellos campos y países en los que estés interesado.

Cross-Cultural Organisation es una organización independiente sin ánimo de lucro que coordina programas de servicio voluntario en doce países (Ghana , Guatemala, Rusia , Peru…). Los voluntarios trabajan principalmente en orfanatos, hospitales y con personas discapacitadas que además de suponer una experiencia personal muy satisfactoria (pero no por eso menos dura) abarca unos ámbitos de trabajo que pueden estar relacionados con nuestra futura actividad profesional. Por otro lado, se imparten clases culturales que contribuyen a que además de ayudar, conozcamos la cultura, historia y costumbres de la región que visitamos. Sin embargo, la CSS no descuida el hecho de que los ayudantes son voluntarios (trabajo no remunerado) y por ello, trata de que su estancia sea lo más grata posible ofreciéndoles una vivienda humilde pero bien equipada donde podrán disfrutar de la deliciosa gastronomía del lugar acompañada por los relatos de las experiencias diarias de cada voluntario.
Creo que a todos alguna vez se nos ha pasado por la cabeza ayudar, y como veis ésta es una forma distinta de hacerlo. Siempre acudimos a la excusa de la falta de tiempo, pero sinceramente creo que es una forma de escondernos, de no querer ver cómo un niño sufre, de no querer ver cómo un pueblo ha sido destruido por un huracán, de no querer ver el efecto de la explosión de una mina…
Irene Pedruelo


Izaskun dijo
¡Qué interesantes estos viajes! Quizá me informe bien y planee algo para Semana Santa o verano. No encuentro mejor turismo para unas vacaciones, turismo solidario.
Me ha gustado mucho este artículo.
Un saludo, Ire.
14 Enero 2007 | 05:04 PM